Implante de colágeno para corregir problemas en meniscos

El implante sirve de matriz para formar células cartilaginosas que restauran el tejido de los meniscos. Un implante de colágeno que se emplea con gran éxito en Alemania permite regenerar la articulación de la rodilla en quienes han sufrido lesiones de meniscos. El implante, presentado por primera vez en un Simposio Internacional de Medicina celebrado en la ciudad universitaria de Heidelberg, sirve de matriz para formar células cartilaginosas que restauran el tejido de los meniscos.

Los meniscos facilitan el movimiento entre el muslo y la tibia, permiten una distribución homogénea de la presión sobre las superficies cartilaginosas, estabilizan y lubrican la articulación de la rodilla y amortiguan los golpes. Como nos comentan en Centro Rubio Valor las lesiones de meniscos se producen a menudo por contusiones y movimientos violentos en la práctica de deportes, pero también en la vida cotidiana pueden ocurrir accidentes que afecten la flexión y rotación de la rodilla.

 

La mayoría de las veces, estas lesiones no pueden ser suturadas y los meniscos tienen que ser extirpados total o parcialmente. Generalmente, los pacientes superan de forma rápida estas operaciones quirúrgicas, pero con el tiempo pueden desarrollar artrosis. El implante de menisco, producido con colágeno animal depurado, es suturado de forma artroscópica suplantando el tejido lesionado.

 

La matriz del implante sirve de estructura para la generación de células y posibilita el desarrollo de un nuevo menisco. “Hasta ahora, este es el único tratamiento alternativo a la extirpación parcial de los meniscos”, afirma Karsten Lang, especialista de la clínica Charité, de la Universidad Humboldt de Berlín. Una de las ventajas del implante es que se reabsorbe completamente con el tiempo y es sustituido por el tejido del organismo del propio paciente. “Ocho semanas después de la intervención el paciente puede volver a la actividad normal y a la práctica deportiva”, afirma Dirk Jung, médico ortopedista de la Clínica Internacional de Berlín.

 

El nuevo método fue desarrollado con la cooperación de la empresa suiza Sulzer Ortopedics, que ahora realiza estudios y ensayos en Estados Unidos. En Europa han sido implantado 200 de estos meniscos sintéticos y el seguimiento postoperatorio indica que en general tienen una muy buena tolerancia en el organismo.